Se va subiendo la pluma y va dejando varias líneas y puntos a medida que se va moviendo. Giro tras giro, vuelta tras vuelta. La pluma se va moviendo mientras forma trazos irregulares y crea las siguientes palabras: «Este libro, se creó para todas las voces que fueron silenciadas por un falso amor. Soy la despedida y la voz de apoyo, no pedida, de esas mujeres que hoy no están con nosotros... que, murieron por querer ser ellas mismas. Fueron encarceladas injustamente y pasaron sus vidas aprisionadas, sin haber cometido ningún crimen. Adiós, queridas amigas, adiós». La hoja se da vuelta y hace una venia de respeto y la pluma sigue escribiendo. Fuiste callada, atemorizada y violentada. Cada día, mueren alrededor de 137 mujeres a manos de esas parejas que profesan un idealizado amor. Siento una asfixia en mi pecho profunda por ellas.
La pluma danza con su delgada punta hacia una pequeña hoja de papel. La hoja hace una señal de probación y deja que la pluma se suba lentamente por su espalda. Se duerme la hoja y entra al país de los sueños
